El señor Winsky estuvo echándole la bronca a Rowley durante diez minutos y le dijo que, con su actitud, «había deshonrado la insignia de voluntario».

Me parece que conozco los verdaderos motivos de la reprimenda. La semana pasada, Rowley tenía un examen
durante la cuarta clase y fui yo solo a acompañar a los pequeños.

Como esa mañana había llovido, había muchas lombrices en la acera. Entonces decidí divertirme un rato con los chavales.

Pero una señora del barrio vio lo que estaba haciendo y me gritó desde el porche de su casa.

Era la señora Irvine, que es muy amiga de la madre de Rowley. Debió confundirme con Rowley, porque me
había prestado su abrigo. Tampoco era plan pararse a darle explicaciones.

Me había olvidado totalmente del asunto hasta hoy.

En cualquier caso, el señor Winsky le dijo a Rowley que mañana iba a tener que pedir disculpas a los
pequeños y que además quedaba suspendido como voluntario durante una semana.