La tira cómica «Gajes del oficio» me trae por la calle de la amargura. Rowley se está llevando todos los méritos de unas viñetas que creamos los dos en equipo. Consideré que al menos debería citar mi nombre como coautor.

Así que, después de clase, fui a buscarle y le pregunté qué pensaba hacer al respecto. Pero Rowley dijo que «Gajes del oficio» había sido una idea totalmente SUYA y que yo no había tenido nada que ver.

Supongo que discutíamos en voz muy alta, porque a nuestro alrededor se fue congregando un montón de gente.