No sé si lo había dicho antes, pero soy SUPER bueno con los videojuegos. Nadie es capaz de ganarme cara a cara, en la modalidad de dos jugadores.
Por desgracia, papá es incapaz de apreciar mis habilidades. Siempre me está diciendo que salga fuera y haga algo «activo».
Así que esta tarde, después de merendar, cuando empezó a ponerse pesado con que saliera a dar una vuelta, intenté explicarle que con los videojuegos puedes practicar distintos deportes, como fútbol y tenis, sin tener que acalorarte ni sudar.
Pero como de costumbre, papá no fue capaz de apreciar mi lógica aplastante.
Mi padre, en general, es bastante inteligente, pero, cuando se trata de cosas de puro sentido común, me asombra.
Seguro que papá desmontaría mi sistema de videoconsola, si supiera cómo hacerlo. Pero por suerte la gente que inventó estas cosas las hizo a prueba de padres.