Teóricamente, Rowley es mi mejor amigo. Pero me parece que eso va a cambiar.
He estado evitando su compañía desde que el primer día del curso hizo algo que me irritó mucho.

Estábamos cogiendo nuestras cosas de las taquillas a última hora, cuando llegó Rowley y dijo:

¿QUIERES VENIR A MI CASA A JUGAAAR?

Le he dicho un millón de veces a Rowley que ahora estamos en el instituto y se supone que ya no vamos
«a casa a jugar», sino que ahora «salimos por ahí» o «nos viciamos con la consola». Pero no importa
cuántas veces se lo explique, siempre se le olvida.

He intentado cuidar mi imagen desde que empezamos el instituto. Pero tener al lado a Rowley no ayuda nada.