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Estuve de viaje con mi familia por Figueres todo el finde y hasta ahora veo el blog. He visto que hay muchos comentarios nuevos, entonces me pongo en la tarea de responderlos. Pongo unas fotos del paseo del finde a Figueres, unas que tomó mi padre y otras mías.
A ver qué tal les parecen.

Estas son algunas de las cosas que hacen los otros chicos del instituto, tengo mucha confianza de que el mio será el elejido.

Amiguetes, para aquellos que quieran compartir más y saber más acerca de mi, también me pueden encontrar en Facebook.

Después de que Rowley se marchara ayer, pude trabajar a gusto en varias tiras cómicas. Me inventé un personaje llamado Creighton el Necio, que me salió muy bien.

Estaba inspirado y me parece que hice más de veinte tiras.

Lo mejor de las tiras cómicas de Creighton el Necio es que con tanto idiota en el instituto, NUNCA me va a faltar material.

Para las dos primeras tiras, yo me encargué de escribir el texto y también de dibujar a los personajes.

Rowley trazó las viñetas alrededor de los dibujos.

Rowley empezó a quejarse de que no le dejaba hacer nada, así que le permití escribir los textos de algunas tiras.

Pero, para ser sincero, la calidad de nuestro trabajo sufrió un bajón cuando Rowley empezó a hacer de guionista.
En un momento dado, me harté de los ¡Gajes del oficio! y le dejé a Rowley que lo hiciera él.

Y aunque resulte difícil creerlo, Rowley como dibujante era todavía peor que escribiendo los textos.

Le dije a Rowley que lo mejor era probar con algunas ideas nuevas, pero él quería seguir con los ¡Gajes del oficio! Así que recogió sus dibujos y se fue a casa,
cosa que me pareció bien. De todas maneras, no me gustaba la idea de asociarme con alguien que dibujaba a los personajes sin narices .

Los diseños de Rowley

Hoy teníamos educación física y lo primero que he hecho ha sido ir a la cancha de baloncesto, para comprobar si la loncha de queso seguía allí. Y en efecto, allí seguía.
Esa loncha de queso lleva sobre la pista desde la primavera pasada. Debió de caerse del sándwich de alguien, supongo. El caso es que apenas dos días después empezó a ponerse mohoso y repugnante.Desde entonces, nadie ha querido jugar al baloncesto
en la cancha del queso, y eso que es la única que tiene redes en los aros.
Un día, Darren Walsh tocó el queso con el dedo y entonces fue cuando empezó lo que llamamos la Maldición del Queso. Es como cuando juegas a tula (tú-la-llevas). Si tienes la Maldición del Queso, la has pringado hasta que consigas pasársela a otro. Todo el mundo huye de ti.

Ayer mamá trajo a casa una perra pastor alemán. Rodrick decidió ponerle Dana, creo que por una chica del instituto que le gusta. Total, que no he podido decidir en esto del nombre, pero Dana no me parece tan mal. Estas son unas fotos de Dana que tomé con la cámara de papá.

La tira cómica «Gajes del oficio» me trae por la calle de la amargura. Rowley se está llevando todos los méritos de unas viñetas que creamos los dos en equipo. Consideré que al menos debería citar mi nombre como coautor.

Así que, después de clase, fui a buscarle y le pregunté qué pensaba hacer al respecto. Pero Rowley dijo que «Gajes del oficio» había sido una idea totalmente SUYA y que yo no había tenido nada que ver.

Supongo que discutíamos en voz muy alta, porque a nuestro alrededor se fue congregando un montón de gente.

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